'Al final del espectro', sedujo a la ganadora del Oscar

Un colombiano dirigirá a Nicole Kidman
De la cinta de terror de Juan Felipe Orozco, estrenada en diciembre, se hará una versión en Hollywood. La actriz australiana también participará como coproductora.
Juan Felipe Orozco estaba muy tranquilo en Medellín hasta que Roy Lee, su influyente productor asociado en Estados Unidos, le contó que la oscarizada Nikole Kidman había entrado en shock tras haber visto una muestra exclusiva de su fantasmagórica cinta ‘Al final del espectro’, obra que por estos días aterra a los colombianos con su muy sugestiva puesta en escena, y que a finales de este año contará con la australiana como protagonista y co-productora de la versión hollywoodense.
Entonces, el director y guionista saltó de la dicha pero también del pánico. Pues a sus 28 años no sólo ha logrado marcar un valioso precedente con su ópera prima en la filmografía nacional, sino que ahora se enfrenta al menudo desafío de dirigir a una de las actrices más apetecidas del mundo.
El milagro ocurrió, cuenta el cineasta paisa, porque al terminar el rodaje y comenzar la post producción, lo primero que hizo fue realizar el trailer de la película y exhibirlo en la página web www.alfinaldelespectro.com.
La receptividad de la audiencia fue tan asombrosa que más de 20 mil cibernautas bajaron los cortos. Más contento que Steven Spielberg con ‘Tiburón’, Orozco decidió enviar una invitación a 300 ejecutivos de Hollywood para que visitaran su sitio y vieran el trailer. Ahí apareció Roy Lee, productor de filmes como ‘The Ring’, ‘The Gudge’, ‘The Departed’ y ‘The Invasión’, la nueva película de Nicole Kidman, quien le propuso a la rubia diva que participara como actriz y mecenas del remake del proyecto de Orozco.
Viaje al mundo paranormal y del bajo astral, ‘Al final del espectro’ es también una inocultable apología al cine de terror en el que asoman sin pudor el buzo de rayas rojas de Freddy Kruger, la clásica secuencia en la bañera de ‘Psicosis’, los misteriosos vecinos de ‘El bebé de Rosemary’ y los largos cabellos azabaches tan obsesivos en cintas orientales como ‘The Ring’ y ‘Dark Water’.
Entrevista
¿Cómo se va a preparar para dirigir a Nicole Kidman?
No tengo miedo a sentir miedo. Al contrario, creo que esto es lo que me da vitalidad. Este es tal evz el reto más grande de mi vida y me va a exigir muchísimo como aprender inglés técnico, participar en otros rodajes, estar en los estudios de Los Angeles. Tengo que crecer a un nivel profesional que nunca había soñado.
¿Qué sabe de Nicole Kidman?
Lo que sé de ella, gracias a Universal Pictures, es que es una actriz muy profesional, que trabaja muy duro y trata de sacar lo mejor de los directores, que le gusta que la presionen y le pidan más y que sobre todo confía muchísimo en la gente joven, algo que, sin duda, hará mas fácil esta desafiante tarea.
¿A qué elementos alude ‘Al final del espectro’?
De un lado, al recorrido que hace Vega (Nöelle Schonwald), la protagonista, para enfrentar aquello que más teme: al rojo como clímax, como conflicto, como pasión, como obsesión. Es la importancia del rojo y la sangre a través del espectro electromagnético, en el que ese rojo, si partimos del violeta, supone el final del camino.De otro, la película alude al mundo de los entes, de las apariciones, de lo sobrenatural y al espectro como fantasma.
¿Cuál es el mensaje de fondo de su cinta?
Bueno, la película tiene un mensaje de fondo, y es una crítica al abuso de la seguridad… es un juicio directo al hecho de estar cada vez más usando tecnología y métodos de seguridad que en últimas terminan no solo volviéndonos más paranoicos sino también confinándonos y aislándonos como mecanismo de defensa. Estamos perdiendo la libertad y la tranquilidad por el exceso de seguridad, estamos convirtiéndonos en esclavos de una seguridad efímera. Entre mas seguros somos mas inseguros nos sentimos.
¿Hasta qué punto su cinta es un homenaje a las cintas de suspenso y terror?
Los referentes de terror en ‘Al final del espectro’ son obvios y nunca quisimos evitarlos ni esconderlos, al venir de la escuela del “ver cine” uno siente un afecto casi mórbido por las películas, se convierten en una obsesión y en fanatismo, siente uno la necesidad incontrolable de decirle a la gente: Miren, esta película me encantó… y le hago un homenaje, ‘Al final del espectro’ está lleno de estos pequeños homenajes, las tijeras de Alfred Hitchcock de “Dial D for Morder” , el buzo de rayas rojas de Freddy Kruger, la secuencia en la bañera muy al estilo “Psycho” o “What Lies Beneath”, Los vecinos bizarros de “Rosemary's baby”, los giros inesperados tipo “M. Night Shyamalan”, y los recurrentes usos de imágenes distorsionadas de cámaras y el fetiche por el cabello largo y negro de películas orientales como “The Ring” y “Dark Water”.
Estos son sólo algunos de los lugares comunes de ‘Al final del espectro’, que está repleta de códigos del género y de apologías a una gran cantidad de películas que significaron tanto durante nuestra vida.
El subtítulo de su película dice “¿qué tan seguro es estar adentro?”, ¿a qué responde?
La cinta tiene un mensaje de fondo y es una crítica al abuso de la seguridad. Es un juicio directo al hecho de estar usando cada vez más tecnología y métodos de seguridad que no sólo terminan volviéndonos paranoicos, sino también aislándonos como mecanismo de defensa. Creo que estamos perdiendo libertad y tranquilidad por el exceso de seguridad. Y entre más seguros estamos más inseguros nos sentimos.
¿Cómo hizo para crear una atmósfera tan fantasmagórica?
Con Sara Millán (directora de arte) y Luis Otero y Manuel Castañeda (Co-directores de fotografía), logramos conformar un equipo de trabajo increíble. Sara realizó una investigación asombrosa acerca de materiales, tipo de arquitectura, conceptos, texturas, colores, algo que tuviera referentes colectivos pero que al mismo tiempo fuera único y onírico. Esto mismo fue lo que Luis y Manuel hicieron con la fotografía. Queríamos que se reconocieran los códigos del género del terror: colores fríos, pálidos, pero al mismo tiempo oníricos y diferentes.
Así que el departamento de arte fue otro gran protagonista…
El departamento de arte intervino el apartamento en donde ocurre la acción. Todo en el lugar está diseñado, cada pared, cada sucio, cada cuadro, cada detalle, el papel de colgadura, las mesas de noche, los baldosines del baño, todo fue diseñado e intervenido. Así podíamos recrear un espacio realista y al mismo tiempo extraño. Un lugar que el espectador reconociera desde el primer momento, que despertara una extraña sensación de “yo conozco este lugar”, y “dónde diablos consiguieron esa locación… quién podría vivir allí”.
¿Cuándo, cómo y por qué nació Paloaltofilms, su compañía audiovisual?
Paloalto Films nació de un sueño de infancia: realmente Esteban (mi hermano) Luis Otero (Director de fotografía), Alejandro Ángel (Productor ejecutivo) y yo comenzamos haciendo cortos desde los 11 años de edad, en ese tiempo fue más por pasar el tiempo y divertirnos un rato con una cámara filmadora de una tía nuestra. Ese podría ser el origen de todo esto, aunque en ese tiempo no pensábamos que llegaríamos a hacer cine de profesión, fue solo un pasatiempo.
¿Qué pasó después?
Al pasar los años, cada uno fue tomando un camino diferente, Esteban estudió ingeniería de sistemas, Alejandro ángel estudió economía, Luís si se fue por el cine y yo por el diseño. Estudiando diseño fui regresando al cine como cinéfilo, veía muchísimas películas y lentamente me fui encarpetando de nuevo con esto. Y un día de 2003, en Bogotá, me encontré con Luís y recordamos lo que hacíamos, y nos dijimos que montaríamos una empresa de cine diferente, una empresa de cine de entretenimiento con calidad internacional y que se llamaría Paloalto Films, a partir de ahí comenzamos a buscar la gente apropiada, queríamos un equipo homogéneo en visión pero heterogéneo en oficios.
A partir de ahí comenzamos la búsqueda la cual tardó casi dos años, logramos encontrar a un equipo increíble con el que conformamos un equipo de 9 socios con los cuales hace más de dos años que comenzamos el sueño de hacer cine diferente para Colombia. Y de paso, traspasar las fronteras nacionales.
¿Cómo han hecho usted y su hermano para mantener a flote su empresa, y qué clase de proyectos llevan a cabo?
Cuando comenzamos sabíamos que debíamos dedicarle tiempo completo a la compañía, la mayoría de los realizadores colombianos deben realizar muchas labores paralelas al cine para poder subsistir, ya sabes, el cine se ha convertido más en un pasatiempo que en una verdadera profesión de la cual se pueda vivir, es por esto que la mayoría de los proyectos cinematográficos colombianos tardan entre 5 y 8 años en ver la luz.
Nosotros sabíamos que si queríamos hacer negocio, hacer que el cine fuera rentable, que se pudiera vivir de él, que se pudiera ganar de él, debíamos dedicarle todo el tiempo posible, y de esa manera lograr que los proyectos no tardaran más de dos años en ser realizados y de esta manera poder pensar en inversiones rentables.
¿Hubo sacrificios?
Los 9 socios de paloalto debimos hacer un sacrificio muy grande y fue el de retirarnos de todos nuestros trabajos para dedicarnos de lleno al proyecto.Afortunadamente contamos con el apoyo incondicional de nuestras familias, que nos apoyaron y estuvieron ayudándonos durante este periodo en que no teníamos sueldos ni nada, pero sabíamos que era un paso, un proceso por el que debíamos pasar mientras el proyecto tomaba curso, fue un año largo y duro, pero dio resultado tanto esfuerzo.
Usted no estudió cine, entonces ¿cómo ha sido su formación, de qué forma un espectador, un amante del cine se convierte en cineasta y da semejante golpe de opinión?
Realmente no hay mucha diferencia entre lo que puede aprender uno en una carrera de cine y en una carrera de diseño gráfico, a excepción de las características técnicas del oficio. El diseño me dio una gran fortaleza en el manejo de la imagen, desde el lado estético y desde el lado conceptual, el diseño tiene una gran carga semiótica, te da fuertes herramientas para la creación de mensajes, el manejo de símbolos y simbolismos, realmente el diseño si te forma como creador de mensajes a partir de la imagen, que es en ultimas la finalidad del cine. Es por esto que no me parece tan descabellado estudiar diseño y terminar haciendo cine.
¿Cómo se introdujo en el aspecto técnico?
Toda la información técnica del oficio del cine la pude aprender en largas y continuas lecturas en la biblioteca de la U, había semestres en que mis compañeros se asustaban de todo el tiempo que dedicaba a esas lecturas, estudié de manera autodidacta la historia del cine, la técnica, les herramientas, el uso de la cámara, el guión, la dirección de actores. Y, por otro lado, hacía lo que en definitiva me formó como cineasta: ver muchísimo cine. Para mi la verdadera escuela está en las mismas películas, ahí uno aprende a narrar, a contar historias, uno entiende el oficio del actor, de la cámara, de la estética, viendo el resultado final, para mí es inconcebible hacer cine sin ver cine.
Perfi de Juan Felipe Orozco
Nació en: Medellín, hace 28 años.
Estudios: Diseño Gráfico, en la Universidad Pontificia Bolivariana, de Medellín.
Trayectoria: Al lado de su hermano y guionista Carlos Esteban y su amigo Luís Otero, fundó, en 2004, la empresa audiovisual ‘Paloalto Films’, montada con una estructura similar a la que se requiere para realizar cine.Director y coguionista de ‘Al final del espectro’, su ópera prima.
0 Comments:
Post a Comment
<< Home